Martín está seguro de que su verano en un pueblo perdido va a ser un tostón, pero acaba siendo todo lo contrario: hace amigos, aprende a montar en bici, se enamora (mal), se desenamora (bien) y vive cosas de esas que nunca se olvidan.
Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceros, para mejorar su experiencia de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información